La lluvia

por Abi Cataño

Los días más lluviosos del año acababan de comenzar, por lo que no era ninguna sorpresa que por las tardes en el cielo se escucharan los relámpagos lejanos hasta que las gotas golpearan las puertas, las ventanas, y a los carros. De vez en cuando alcanzando a mojar a unos cuantos desafortunados que no llegaron a tiempo a sus hogares para refugiarse. 

Una tarde estaba sola en casa, todos habían salido a excepción mía, ya que cada uno tenía planes. Quería relajarme así que me acosté en mi cama mientras la madera crujía con cada movimiento que hacía para acomodarme en ella. Me puse mis audífonos una vez que estaba en una posición cómoda, desde mi celular entré a Spotify para buscar una playlist tranquila y melancólica que me ayudara a olvidarme de todos mis pensamientos por el momento. 

Mi objetivo era poder concentrarme en cada nota musical, quería ponerles atención a los diferentes instrumentos de cada canción, sentir todas las emociones que intentaban expresar y transmitir los cantantes. 

Estaba casi por terminar la lista de canciones cuando me di cuenta de que no escuchaba tan claramente a comparación de como comencé, había un sonido ahogado por los mismos audífonos. Decidí quitarme uno solo, entonces la música se dividió en dos, esa sensación de separar algo que debe ir junto; al mismo tiempo que se rompe la burbuja dentro de mi cabeza en donde estaba escuchando la música, todo para prestarle mayor atención al ruido del exterior. De inmediato me acostumbré a la realidad y me di cuenta de que se estaba cayendo el cielo, una tormenta eléctrica azotaba las calles al otro lado de mis ventanas. 

De vez en cuando veía los destellos de luz blanca iluminar mi cuarto casi por completo y solo esperaba al estruendo del cielo rompiéndose, el trueno que siempre llega seguido del relámpago. Me acerqué a mi ventana para ver y escuchar las gotas golpearla con fuerza hasta que cesaron, al igual que las canciones en mi playlist. 

Sueños creativos

por Ambar Sofía

Era una tarde, el cielo estaba nublado y una chica yacía sentada en una banqueta de un parque. Tenía una libreta entre sus manos y se encontraba dibujando con carboncillo unas figuras un tanto extrañas, de la nada el viento empieza a formar un tornado llevándose consigo todo lo que está a su alrededor.  

La chica guardó sus cosas y huyó, pero mientras más corría, sintió que no avanzaba nada pues el viento le estaba impidiendo moverse. Se dejó llevar y sus piernas comenzaron a flotar siendo atrapada por el remolino.  

En un abrir y cerrar de ojos se encontró en el espacio, observó las estrellas y los planetas. El silencio era penetrante, pero ella disfrutaba de la maravilla que veían sus ojos. Sacó nuevamente la libreta de su bolsillo y comenzó a dibujar preguntándose si estaba en un trance entre la vida o la muerte porque todo parecía verse muy real.  

Volvió a cerrar los ojos y se encontró adentro de un hospital vacío. Estaba usando una bata blanca como la de los doctores y en eso empezó a escuchar un sonido muy fuerte de una guitarra eléctrica. Sintió un golpe en la cabeza y despertó.  

Era la alarma de la chica con una de sus canciones de rock favoritas, ella se encontraba en su cama, aliviada de que todo había sido un simple sueño.