Las mejores frases mexicanas sobre la muerte

Para festejar este día de muertos, recopilé algunas frases sobre la muerte. Algunas son muy conocidas, algunas otras no tanto. ¡Espero que les gusten!

oaxaca-dia-de-muertos1
Si quieres saber cómo poner un altar de muertos dale click a la imagen

1. “El muerto al pozo y el vivo al gozo”.

2. “No andaba muerto, andaba de parranda”.

3. “De muertos y tragones están llenos los panteones”.

4. “El que por su gusto muere hasta la muerte le sabe”.

5. “Ya se lo llevó la flaca”.

6. “Ya colgó los tenis”.

7. “Ya entregó el equipo”.

8. “Ya chupó faros”.

9. “Ya bailó Berta”.

10. “Ya se petateó”.

11. “Ya estiró la pata”.

12. “Se nos adelantó”.

13. “Se lo llevó la huesuda”.

14. “El que a hierro mata, a hierro muere”.

15. “Sobre mi cadáver…”.

16. “¡Asústame panteón!”.

17. “A mí que ni me cuelguen ese muertito”.

18. “Después de ahogado el niño, tapan el pozo”.

19. “Cuando el tecolote canta, el indio muere”.

20. “El muerto y el arrimado a los tres días apestan”.

LA CATRINA
Si quieres saber más sobre la Catrina dale click a la imagen

21. “Hasta que la muerte los separe”.

22. “Sobre el muerto las coronas”.

23. “El muerto a la sepultura y el vivo a la travesura”.

24. “Los muertos al cajón y los vivos al fiestón”.

25. “Muerto el perro, se acabó la rabia”.

26. “Matrimonio y mortaja, del cielo bajan”.

27. “Te haces como la mamá del muerto, haces que lloras para no dar café”.

28. “Buen amor y buena muerte, no hay mejor suerte”.

29. “En este mundo matraca de morir nadie se escapa”.

30. “Muerto el ahijado, se acabó el compadrazgo”.

31. “La muerte está tan segura de alcanzarnos que nos da toda una vida de ventaja”.

32. “El pez por la boca muere”.

33. “Antes muerta que sencilla”.

34. “Al muerto y al consorte, a los tres días no hay quien los soporte”.

35. “Más vale que digan: aquí corrió que aquí murió”.

36. “Yerba mala nunca muere”.

37.”No tiene dónde caer muerto”.

38. “Si los muertos hablaran…”.

39. “Peló gallo”.

40. “Nadie sale vivo de esta vida”.

Fuente: México desconocido

Si conoces más frases, ponlas en los comentarios. 

Publicado en Literatura, Los mejores blogs, viviendo en el extranjero

Símbolos por Carla Martínez

Esta historia fue publicada originalmente en el Blog Migrante con Ojos de Cristal De Carla Martínez

cropped-dsc03649Recuerdo muy bien que mi mamá me contaba que cuando vivió en Londres, becada por su trabajo para estudiar inglés, lloraba cuando veía la bandera mexicana.

Así que cuando me fui a vivir a Buenos Aires, tan lejos de mi ciudad, de mi gente y un poco de todo, esperaba tener esa reacción patriótica y nostálgica. Y no pasó. Vi la bandera fuera del consulado mexicano y no hizo vibrar las fibras de mi nostalgia.

Sin embargo, sí que vibraron cuando un equipo de fútbol mexicano viajó a Argentina a disputar un encuentro de la Copa Libertadores y los entrevistaron en la tv argentina: todo el equipo echó una porra. Ahí sí que me solté a llorar a lágrima viva.

La verdad es que nunca he sido una persona muy amante de la bandera nacional. Rechacé tener un lugar en la escolta cuando estuve en la secundaria y la directora pensaba que era un trauma porque estaba pasada de peso. O que petenecía a una religión en que me prohibían participar de este tipo de actos cívicos. Ni una, ni otra. Simplemente no me siento representada, lo que más amo de mi tierra no está en un lienzo. El escudo de la bandera mexicana es otra historia. Me gusta. Habla de cosas antiguas, de creencias anteriores, de nuestra conexión con esa tierra que nos vio crecer.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Me gusta mucho que en ese escudo hay un nopal. Ese nopal tan genéricamente llamado “cactus” acá en tierras francesas. Sé perfectamente que es una planta cactácea, pero es como  llamar “árbol rosáceo” a un manzano. Esa planta que me rodeó en el campo hidalguense al crecer, que comí en deliciosas ensaladas, que es tan nuestra. Aquí en mi casa bretona, al lado de mi escritorio de trabajo, tengo un pequeño nopal que es feliz de recibir mucho sol a través de la ventana. Símbolos.

A veces parece que sólo estamos buscando pequeños elementos que nos representen. Que vayan más allá de lo que son físicamente y en su significado, nos abracen como pueblo y nos acompañen cuando estamos lejos. Para muchos puede ser una bandera, para mí es una calavera artesanal y un nopal. Me siento acunada dentro de la silueta de esos sencillos objetos y de alguna forma, me ayuda a reafirmar mi identidad, la que me da la cultura en la cual crecí.

Los bretones son muy simbólicos también. Cuentan con su bandera, su escudo de armas y su idioma. Tienen su gastronomía y tienen los triskeles, omnipresentes en toda la Bretaña, y que hablan del pasado, la historia y un poco también del presente de este pequeño rincón francés del mundo.

La primera vez que vine a Francia, cuando acepté que mi futuro apuntaba hacia estas tierras, por muchas razones vine sola. Mis dos hijos mayores me esperaron en México. Junto con un trabajo que me estresaba, una casa que tenía que arreglar y una relación tensísima con el padre de mis hijos. Problemas. Así que mi bretón me regaló un pequeño triskel de plata que aún hoy cuelga de mi cuello. Y me dijo que cada vez que sintiera que estaba sola contra esos problemas, lo tomara entre mis manos y él estaría conmigo.

De esa forma, un símbolo cultural bretón se convirtió en uno de nuestro amor.

Cuando pasé el examen de francés que me permitió tener mi primer visado de larga estadía en Francia, la examinadora lo vió colgando de mi cuello y me dijo “¿ya un poco bretona?”.

Nopales, triskeles, mexicana que vive en Bretaña.

Escribiendo una historia paso a paso, símbolo a símbolo.

Dale click aquí para leer mas historias como esta.