La fotografía censurada en Facebook

por: Melissa Gutierrez / The Clinic Online

Anastasia Chernyavsky, la autora de la foto que está siendo bloqueada por la red social, ni siquiera sabía que alguien la había subido. En entrevista con The Clinic Online dice que sus fotos son para ella y su familia y que nunca tuvo la intención de ser provocadora: “sólo me gusta tomar fotos”, dice.

El lunes de la semana pasada Anastasia Chernyavsky posteó en su Facebook: “¿qué está pasando? ¡Tengo como 150 solicitudes de amistad en dos días!”. Un amigo le respondió con una noticia que hablaba de “La foto censurada de Facebook”. Se trataba de un autorretrato de Anastasia con su hija menor en brazos y la mayor, Ethel Sofia parada junto a ella. Las tres están desnudas y de los senos de Anastasia corren gotas de leche.

Desde su casa en San Francisco, donde llegó de Rusia, cuenta a The Clinic Online que se trata de una foto de hace cuatro años y que fue tomada para ella y su familia. La posteó en su blog personal sin saber que alguna persona se fascinaría con ella y la subiría a Facebook, red social que rápidamente la eliminó, causando diversas reacciones. Algunos apoyaron la decisión de la página de Zuckerberg, tildando la foto de inmoral, otros iniciaron una campaña llamando a los usuarios a subir la foto y muchos otros llenaron a Anastasia de correos que la felicitan por su arte. No se trata de algo nuevo para ella, que estudió música, pero se dedicó a la fotografía, que fue inculcada por su padre que le regaló su primera cámara a los 15, una Zenit E. Sin embargo, Anastasia aún hace clases de violín a niños y tiene un programa en que diversos músicos llegan también a enseñar teoría y práctica.

La foto, cuenta Anastasia, nació como casi todas sus fotos familiares: como una forma de terapia: “hay una historia de la biblia sobre la Vía Láctea, que dice que se formó por amamanatar a Jesús. Entonces me atraía esa visión, especialmente con mi lucha al amamantar. Tenía mucha leche. Mis senos no estaban preparados, el dolor en mis pezones… bueno, no quieres saberlo. Es una de esas fotos donde tienes que superar tus miedos o tus problemas para estar completamente en paz con algo. Y mi hija mayor siempre me veia llorar porque era muy doloroso al principio. Bueno, siempre es difícil al principio, pero esta vez era peor. Y mi hija me veía llorar seis veces al día y decidí tomar una foto de eso para poder recordar un mejor sentimiento de este proceso de amamantar”.

Dale click a la imagen para seguir leyendo

fuente: La fotógrafa censurada en Facebook: “no lo vi como un acto de liberarme a mí ni a nadie más” » The Clinic Online.

Las cabezas van cayendo por Laura Zita

“Patrioterías”

Las cabezas van cayendo

Por: Laura Zita

Con las nuevas tecnologías de la información, la facilidad que tiene cualquiera para encontrar información en Internet y con los miles de cibercafés que hay en México, no entiendo como el gobierno actual se atreve a querer censurar los medios de comunicación tradicionales.

El gobierno actual es un término totalmente ambiguo. Hasta donde yo sé Felipe Calderón sigue siendo presidente de México, todavía no se entrega el poder al PRI, pero aún así ya se están tomando medidas desde ahorita para favorecer a un presidente que no está oficialmente en el poder aun.

Las marchas siguen, las protestas no se han callado, México no se ha conformado con el presidente que nos quieren imponer. Estoy de acuerdo con los miles que dicen que se debe respetar su derecho y su libertad de haber votado por Peña Nieto, pero de la misma manera se debe respetar a quienes no lo hicieron y representan la gran mayoría de votantes de nuestro país.

Hace unos días hablaba con mi mejor amiga que vive en el Estado de México y me comentaba que lo más triste de estas elecciones no solo es que el PRI haya “ganado”, lo más triste es que la gente de verdad estaba emocionada y participando en el proceso electoral como nunca y hoy se sienten frustrados, engañados y traicionados.

Desde este lugar del mundo, yo también me siento defraudada y sorprendida. Me horroriza como están cayendo poco a poco los periodistas que no comparten la ideología del combo PAN-PRI. Antes de las elecciones, Carmen Aristegui fue despedida por decir cosas que no debía. Hace unas semanas, Pedro Ferriz de Con se retira y antier John Ackerman renuncia por no estar de acuerdo con la política de MVS.

México es uno de los países con los mayores índices de asesinatos a periodistas. Estas grandes figuras de la locución y el periodismo se pueden dar el lujo de renunciar, cambiar de medio y seguir comunicando, pero existen muchos periodistas no tan conocidos que “desaparecen” por hacer comentarios inconvenientes, por perseguir a los “intocables” y sacar los trapitos al sol de algún político corrupto.

Nuestro país no puede seguir así. Cerremos los ojos a los medios de comunicación tradicionales que solo nos quieren engañar, que nos muestran solo la realidad que quieren que nos traguemos y que se deshacen de los periodistas y comunicadores que no quieren entrarle a su política de engaño y manipulación.

Las verdades y la suciedad seguirán saliendo a la luz mientras existan medios alternativos que no tengan miedo ni a las ventas, ni a los contratos millonarios, ni a las alianzas, ni a los premios que ofrecen los políticos por enaltecerlos, ni a las amenazas de los grupos de ignorantes que quieren que nuestro país se sumerja en el oscurantismo que sufrimos durante el gobierno del PRI.

México, recuerda como durante el largo régimen del PRI, los medios de comunicación eran solo un escaparate de las “maravillas” del presidente y su gobierno y de pequeños entretenimientos para el pueblo. Solo se decía lo que aprobaba el gobierno, no existía la menor oportunidad de libre expresión y los lideres de opinión, como se les llamaba, cumplían con su labor de aleccionar a la población sobre su papel pasivo en las decisiones del país.

México ha despertado y no puede dormirse de nuevo. Hoy sabemos que nuestra voz vale, que es NUESTRO país y que es una vergüenza tanto quedarse callados como dejar que otros decidan por nosotros.

Con la misma energía que fuiste a votar, defiende tu derecho a NO estar de acuerdo. ¡Di NO a los medios de comunicación engañosos y ciérrales la entrada a tu casa, a tu coche y a tu vida!