Ser padre en Suecia por Jairo Hurtado

Esta historia fue publicada originalmente en el blog Viviendo Estocolmo

Hoy voy a hablar específicamente de un aspecto que nunca había visto antes en ningún país. El rol de los padres en Suecia. A diferencia de Latinoamérica, la igualdad de género es evidente, comenzando con las leyes que promueven la paridad de hombres y mujeres.

En Suecia es bastante normal ver en la calle dos amigos caminando y hablando mientras ruedan sus coches. Esto no es nada extraño.  Suecia es un país conocido por sus políticas progresistas, entre las cuales se incluye no solo la licencia de maternidad (la cual es la más extensa en el mundo, con una duración de 18 meses, con la mitad de este tiempo pago en caso de tener trabajo) sino también la licencia de paternidad, la cual tiene una duración de 6 meses con salario pago al 80%. Estos 2 años tambien pueden ser divididos en partes iguales, tomando cada uno 1 año de “crianza paterna presencial” para él bebe.

Hoy en día, los hombres en Suecia toman casi un cuarto de todo el permiso parental – una cifra que el gobierno espera mejorar. Este ofrece un bono de igualdad de género (jämställdhetsbonus), un pago diario adicional, si los 270 días del permiso parental remunerado al que se tiene derecho se dividen en partes iguales entre la madre y el padre.

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Aunque esto no siempre fue así. Hasta hace muy poco en Suecia se daban los mismos problemas de igualdad de género que tenemos actualmente en Colombia. Los hombres y las mujeres se limitaban a los roles típicos a la hora de trabajar y de criar a los niños. Aunque el país ofrecía más de un año de baja parental, las madres eran por tradición las únicas que se quedaban en casa con el bebé. Pero al crearse nuevas leyes que incentivaran a llevar el rol del padre a la crianza, mientras la madre trabajaba, cerro más la brecha de la igualdad de género tanto salarial como culturalmente.

La educación escolar es gratuita en Suecia, salvo para los centros preescolares y los de educación superior, (que son financiados en parte por el gobierno). Los niños a partir del año y aún sin saber caminar, van a lo que antes se llamaba “dagis” (jardín de infancia) y ahora se llama “förskola” (preescolar)

Aun asi, el costo es bastante modico. No hay empleadas domésticas y las niñeras con costosas, y la razón no es sólo su alto costo sino porque existe la idea de que nadie debe servir a nadie, y que para eso está el Estado. El sistema se lleva buena parte del sueldo, un 60%, pero la educación y la salud son gratis para todos.

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Es bastante interesante ver como los espacios de entretenimiento infantil abundan en Estocolmo, así como los corredores peatonales en las riveras de los canales y los espacios públicos en general. En todos estos, se puede ver igual número de padres como de madres paseando a sus hijos.

En estos primeros meses esto es lo que he podido notar a simple vista, pues la verdad, es algo evidente en la vida diaria de Suecia que ante los ojos de un extranjero, puede parecer algo de otro mundo. De uno progresista.

La educación escolar es gratuita en Suecia, salvo para los centros preescolares y los de educación superior, (que son financiados en parte por el gobierno). Los niños a partir del año y aún sin saber caminar, van a lo que antes se llamaba “dagis” (jardín de infancia) y ahora se llama “förskola” (preescolar)

Día de la Candelaria: origen, historia, fiesta y significado

vidayestilo.terra.com.mx

En México, la celebración por el Día de la Candelaria ha mezclado tradiciones tanto prehispánicas como europeas

Ciudad de México, México.- Las celebraciones religiosas en México tienen su referente en España. Es el caso de las celebraciones por el Día de la Candelaria. Si quieres sabes qué significa esta fiesta y por qué se celebra, toma nota.

Es oficialmente conocida como la Fiesta de Nuestra Señora de la Candelaria o Fiesta de la Candelaria. Consiste en una fiesta popular celebrada por los cristianos, en honor de la Virgen de la Candelaria, que se apareció en Tenerife (Islas Canarias), al sur oeste de España, a principios del siglo XV.

Las celebraciones se realizan el 2 de febrero, Día de la Candelaria, aunque en algunos lugares se extiende durante varios días.

Su fiesta se celebra, según el calendario o santoral católico, el 2 de febrero en recuerdo al pasaje bíblico de la Presentación del Niño Jesús en el Templo de Jerusalén (Lc 2;22-39) y la purificación de la Virgen María después del parto, para cumplir la prescripción de la Ley del Antiguo Testamento (Lev 12;1-8).

EN MÉXICO Y LATINOAMÉRICA

En México, para el Día de la Candelaria se acostumbra que, quien obtuvo el niño oculto en la rosca de reyes, haga una fiesta (tradicionalmente basada en tamales y atole, ambos productos de maíz).

Esta tradición tiene raíces prehispánicas; en muchos pueblos los habitantes llevan a la iglesia mazorcas para que sean bendecidas a fin de sembrar sus granos en el ciclo agrícola que inicia, pues el 2 de febrero coincide con el undécimo día del primer mes del antiguo calendario azteca, cuando se celebraba a algunos dioses tlaloques, según fray Bernardino de Sahagún.

En el centro de México se acostumbra vestir al niño Dios del nacimiento navideño y llevarlo a oír misa, después de lo cual, es colocado en un nicho donde permanecerá el resto del año.

LOS PLATILLOS

Durante esta celebración se acostumbra comer tamales, alimento que data de la época precolombina y que forma parte de la dieta de los mexicanos.

Pueden servirse calientes y hay una gran cantidad de sabores: rajas con queso, verdes, mole con pollo o carne de puerco y dulce. Tradicionalmente se degustan con atole de distintos sabores o café.

La mayoría de los mexicanos come tamales durante el transcurso del año, pero el Día de la Candelaria representa una fecha especial para ello. Después de la misa de bendición del Niño Dios se retorna a casa para celebrar el acontecimiento con tamales y atole.

El fraile español Bernardino de Sahagún, en sus escritos, se refiere a la gran variedad de tamales que se podían encontrar en los mercados de aquel entonces y que, incluso, estaban presentes en los banquetes del emperador Moctezuma.

Esta comida tiene mucha influencia azteca. En aquel entonces los tamales los rellenaban con chile dulce, tomate y semillas de zapallo molidas, mezcladas a las carnes de faisanes, codornices y pavos.

Se preparaban con semillas de ayote o zapallo molidas, tomate, miel de abejas y caracoles. Para esto utilizaban carnes de xulo o perro mudo, tepezcuintle, chompipe y venado y los envolvían en hojas de plátano o maíz.

Tras la llegada de los españoles, se les agregaron ingredientes traídos de Europa: garbanzos, arroz, aceitunas, alcaparras, pasas y ciruelas, Por lo tanto, el tamal preparado en familia es una mezcla entre lo prehispanico y lo español. Sin embargo, hoy día se degustan regularmente ya sean solos o en torta (se utiliza el bolillo o el birote).