¿Sabes que los rencores pueden estar causando tu dolor de ciática?

por M.H.H Isabel Cristina Medina Salvatierra

Email: cristybcn19@hotmail.com

La ciática es un pinzamiento del nervio ciático que se produce a la altura de las vértebras lumbares, suele provocar un dolor muy intenso que puede manifestarse en cualquier punto del recorrido del nervio, es decir, desde la columna vertebral, pasando por las nalgas, el muslo y la pierna hasta los dedos meñique y gordo del pie. El dolor de ciática expresa ira, pesar, tristeza y sensación de pérdida.

E66La ciática recorre el trayecto del meridiano de la vejiga según la medicina china. Este meridiano es el encargado de eliminar de nuestro cuerpo, para evitar que se intoxique, las “aguas usadas”. Simbólicamente, el ser humano también necesita eliminar sus viejas creencias, sus antiguas costumbres, es decir, las “viejas memorias” que contaminan nuestro espíritu; y, adoptar una nueva forma de pensar acorde con nuestro momento presente.

Cuando el nervio ciático se inflama nos indica un miedo al cambio. Nos hemos acostumbrado a nuestras viejas creencias o hábitos, a una manera de vivir determinada que nos reporta cierta estabilidad y que no estamos dispuestos a abandonar. “Miedo a ir hacia delante, en la nueva dirección que me trae la vida”.

También puede inflamarse cuando retenemos nuestra agresividad porque estamos enfadados con alguien con quien nos sentimos humillados y no queremos someternos bajo ningún concepto. Más bien, le detestamos y nos gustaría darle un buen puntapié; pero, sólo se queda en el intento.

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Caso clínico.

Motivo de consulta:

Ama de casa. Dolor de ciática que no mejora con nada. Refiere la paciente que para caminar unos metros tiene que descansar porque no aguanta el dolor, últimamente siente mucha ira y se le ve muy descontenta, nada le parece se enoja de todo, solo que no expresa su enojo como debiera ser, se guarda muchas cosas que no dice respecto a su familia. También tiene hiperglucemia no controlada. Toma medicamento alopático, y tiene unos meses que se trata con homeopatía para el dolor físico, va mejorando pero no acepta que cambiando su estado emocional tendría resultados favorables más rápido.

Me despido esperando que este articulo sea de su agrado.

Amurallar el propio sufrimiento es arriesgarse a que te devore desde el interior! (Frida Kahlo)

Duelo migratorio, ¿cuáles son las señales para reconocerlo y combatirlo?

Al igual que el resto de los duelos, no todo el mundo los vive de la misma manera, no en todas las personas tienen la misma intensidad, no todo el mundo pasa por las mismas vivencia. Esto depende de muchos factores: el estilo de afrontamiento, los rasgos de personalidad, las circunstancias contextuales, las redes sociales, etc.

Sin embargo, se han descrito una serie de circunstancias personales y sociales que, en conjunción, actúan como formas de predicción de duelo migratorio:
  • Desorientación temporal – espacial prolongada
  • Incomunicación con la población de origen y asilamiento
  • Dificultad para encontrar vivienda o vivir en condiciones insalubres o hacinados
  • Dificultad para establecer un ritmo de vida normalizado
  • Soledad, sentimiento de fracaso y de miedo
  • Sentimiento de tener que luchar para sobrevivir por estar sometido a condiciones de explotación o humillación.

Junto con la confluencia de los factores anteriormente señalados que actúan como predictores, habría que señalar algunas de las expresiones sintomáticas frecuentes cuando el duelo ya es manifiesto:

  • La tristeza. Es un estado de ánimo que tiene que ver con lo dejado atrás, con la dificultad para conseguir el proyecto migratorio.
  • El llanto.
  • La culpa.
  • La ansiedad está ligada a la lucha intensa por conseguir los objetivos propuestos, de igual manera está ligada al miedo por los peligros, discriminaciones e incertidumbres que se viven en torno a muchos procesos migratorios. La ansiedad también se refleja en torno al choque cultural y al grado de tolerancia a la frustración que tenga cada cual.
  • La irritabilidad está relacionada con la magnitud de las frustraciones a las que se debe hacer frente. La falta de autonomía, la falta de recursos económicos, las jornadas de trabajo inacabables pueden ser generadoras de irritabilidad.
  • Miedo, confusión y preocupación. El miedo está presente en buena parte del duelo migratorio, aparece y desaparece o se aminora. Los síntomas de confusión son frecuentes, sobre todo en los primeros momentos de estancia en el lugar de acogida. El hacer cosas diferentes, en lugares diferentes, con personas diferentes favorece la confusión. La pérdida de referencias ayuda en este proceso de confusión. Y las preocupaciones tienen que ver con el alto nivel de presión que se recibe.
  • El sentimiento de culpa. Corresponde con sentimientos de dejar abandonados a personas queridas. Los sentimientos de culpa se pueden avivar cuando la persona inmigrante toma contacto con esas personas víctimas del “abandono” y se produce algún tipo de reproche real o fabulado por el propio inmigrante. El sentimiento de culpa dificulta el disfrute en la sociedad de acogida, este sentimiento obstaculiza, limita, castra los momentos de diversión o alegría que se puedan dar, sobre todo en los primeros momentos de la estancia.

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