Una voz en el silencio por Laura Zita

Patrioterías

Una voz en el silencio

Columnista: Laura Zita

Faltan solo unos días para las elecciones presidenciales en México. Esta contienda tuvo fuertes diferencias con respecto a los comicios anteriores. No sé si es la distancia la que me hace hablar, pero es la primera vez que siento que la población está despertando y haciéndose consciente de que México es de todos. No solamente es el país donde nacimos o donde vivimos, sino también es las decisiones que tomamos.

En elecciones anteriores, la apatía y el abstencionismo se sentían como parte de nuestra cultura. Veíamos desde lejos, aun viviendo en el territorio mexicano, como “otros” elegían por nosotros. Sabíamos perfectamente que las elecciones eran una farsa y que el partido dominante seguiría dominando y dejábamos que así sucediera como si fuera un destino ineludible.

Desde que el PRI perdió el poder presidencial, la población se volvió más celosa de su patria. Las reacciones en medios electrónicos y redes sociales son una prueba de ello. La gente tiene una mayor facilidad para encontrar información y sobre todo como esta información, en la gran mayoría de los casos, llega “cruda” (sin editar y sin haber sido maquillada por los grupos de poder) ha dado la posibilidad al receptor de analizarla por su propia cuenta.

Las campañas políticas realizadas por los candidatos no solo estuvieron bajo el escrutinio del pueblo mexicano, sino también del mundo entero. La información ha nacido desde muchas fuentes diferentes y con diversos puntos de vista. Los ciudadanos ya no solo se han conformado con escuchar, ver y leer lo que dicen los medios de comunicación tradicionales, sino también se han convertido en medios de comunicación activos. Ya que con la facilidad de compartir información por medio de las redes sociales, el ciudadano promedio ha podido tomar fotos, video y ha terminado por derrumbar los muros de “información maquillada” que los medios tradicionales tienen años vendiéndonos.

Estos últimos días han sido los más difíciles porque existe un exceso de información y me puedo dar cuenta de que la gente aun el día de hoy no sabe bien por quién va a votar. Falta poco, pero éste es el paso más importante: vota.

Si no crees en el candidato, vota por las ideas, pero vota.

Los mexicanos estamos en el ojo del huracán y el mundo entero está mirándonos, esperando que despertemos y nos hagamos escuchar. Estas elecciones los mexicanos en el extranjero tuvimos la gran oportunidad de votar. Aun cuando estamos lejos, extrañamos nuestro país, seguimos siendo parte de él y creemos en nuestra gente, así como también nos preocupa el destino y el legado que le vamos a dejar a nuestros hijos.

Vota, ésta es tu oportunidad de generar un cambio y vigilar que éste se lleve a cabo. Recuerda que inclusive una sola voz hace ruido en el silencio, así que aun cuando creas que tu voto no importa o no vale, recuerda que si cada hormiga mueve un grano de arena, de una en una, poco a poco, se moverá la montaña.

Patrioterías. El poder de decidir: infórmate y vota

“Patrioterías”



El poder de decidir: Infórmate y vota

Columnista: Laura Zita

Hasta hace unos meses, me conservaba totalmente apolítica y no me interesaban ni las discusiones de café ni despedazar el sistema. Creía que era mejor no opinar si no estaba bien informada y me parecía un poco ridículo apasionarme con temas que no sentía que eran parte real de mi vida. Sin embargo, la distancia hace que las cosas se vean muy diferentes.

Desde hace casi año y medio estoy viviendo en Francia, en una ciudad pequeña, en el noroeste, en la región de Bretaña. La vida por acá es muy tranquila y me ha dado tiempo de empezar con nuevos proyectos, una nueva familia y un nuevo estilo de vida. También he tenido tiempo de enamorarme de mi país, la nostalgia hace que los temas cotidianos, que en casa nunca veía, acá se vuelvan mucho más interesantes.

He contemplado desde lejos como mi país se encuentra en un momento de cambio: las elecciones presidenciales están a la vuelta de la esquina y todo mi país se agita entre dimes y diretes. Entre candidatos que prometen, se destrozan unos a otros y bombardean a la población con todo tipo de información para ganar su simpatía.

Estando tan lejos también he tenido tiempo de reencontrarme con mi cultura, mis raíces y disfrutar de las tradiciones que de niña me enseñaron. Extraño la comida, los olores, los sabores, el ruido y muchas cosas más que antes me tenía sin cuidado, pero lo que más me ha sorprendido es como en estas elecciones, los jóvenes parecen estar tomando un papel más serio.

Los movimientos estudiantiles, como: yo soy 132 han despertado a un sector de la población mexicana que antes solo estaba preocupada por el hoy. Los universitarios están tomando un rol mucho más importante y se mueven entre las redes sociales para pedir que nuestro México tenga la transparencia que se requiere en cuánto a información para poder tener las armas requeridas para elegir al nuevo presidente.

Hoy que es el día de la libertad de expresión, las redes sociales se mueven para pedir que exista una verdadera libertad. Sin embargo, la mayoría de los mensajes son negativos. Me pregunto si de verdad ¿tanta información y tanta desilusión podrán hacer un cambio verdadero en mi país?

Aun cuando soy una de tantas mexicanas que habita en el extranjero, mi país me preocupa. No me fui porque pensara que la vida en otro país iba a ser mejor, me fui con el deseo egoísta de tener una nueva familia y siguiendo el amor. De cualquier manera, mi corazón sigue en México y me duele como a muchos que haya tanta inseguridad, tantas promesas rotas y también que los candidatos no ofrezcan una luz de esperanza.

Me siento muy orgullosa de ver que México está despertando y también de que haya tanta polémica con respeto a los candidatos presidenciales. Si algo sufre mi país es de apatía, pero estos últimos días con las opiniones encontradas, los mensajes retransmitidos de persona a persona a través de las redes, me hace pensar que México de verdad está exigiendo una reforma.

En otros procesos electorales, la gente no se interesaba por los debates y el abstencionismo llenaba las casillas. Este año, los jóvenes están queriendo ser escuchados y queriendo saber más de lo que sucede. Lo que me sigue preocupando es que nos seguimos quejando y buscando maneras de desprestigiar a los políticos y las autoridades.

De verdad considero que las marchas y los movimientos civiles llevan al cambio de consciencia, pero también creo que es fácil caer en el exceso. ¿De qué sirve hacer marchas contra un candidato si se pueden hacer cosas mejores con el tiempo y la energía?

Mexicanos, levantémonos para apoyar al candidato que se acerca más a nuestros ideales y presionemos cuando el nuevo presidente llegue al poder para que cumpla sus promesas y reformule las arcaicas leyes y los viejos sistemas.

Hoy, tú, yo, todos tenemos el poder de decidir y de ejercer nuestro derecho a votar. No nos concentremos en el odio, sino en la construcción de un mejor país. Olvidemos los rencores y los sinsabores. Votemos y seamos vigilantes activos de nuestros gobernantes. Informémonos y votemos con la consciencia de que nosotros somos quienes decidimos y podemos ser un pueblo activo que se interesa por su país. No dejemos que este interés muera después de las elecciones. Infórmate, vota y se un vigilante del cambio por ti, por tu familia y por un mejor futuro.

Publicado en: letrafría